Aprendizaje 3.0: La transformación docente

El contexto nos lleva a replantear el proceso de enseñanza y aprendizaje revisando qué hacemos, cómo lo hacemos y para qué lo hacemos. Sin embargo, este no es el único análisis que debemos hacer. El docente o facilitador también está llamado a revisar su función y pensarse en la era de la experiencia: ¿qué experiencias ofrece a los participantes en la formación virtual? 

Sin duda el mundo en el que vivimos nos pide de manera constante la adquisición de nuevas habilidades. No sabemos cómo será el futuro, pero sí sabemos que necesitaremos aprender y adaptarnos a lo que oportunamente se nos demande. Hoy la facilitación está en jaque. Es necesario no sólo revisar la estrategia docente sino también analizar de qué manera se abordan los contenidos, cuál es la mirada pedagógica, la metodología utilizada y en esa línea, es imprescindible considerar al sujeto que aprende, si es que la intención es generar un aprendizaje significativo.

Hablar de Aprendizaje 3.0 es hablar de ofrecer un aprendizaje autogestionado donde los retos y desafíos que se plantean forma parte de ‘lo necesario’ para resolver las cuestiones del mundo real. Quien aprende, está en el centro y por qué no co-diseñando su experiencia de aprendizaje. Este usuario/participante y su experiencia serán clave a la hora de idear entrenamientos y rutas de aprendizaje, porque ya no es sólo la relevancia del contenido, sino que necesitará fundamentalmente despertar el interés de quien tenga que aprehenderlo. ¿Cómo se logra?. Inicialmente alineando el propósito de la enseñanza con el propósito de aprendizaje del participante. Por eso es fundamental que dicho propósito sea parte de la planificación docente.

Esta mirada invita al docente o facilitador a correr el foco de la planificación tradicional donde el contenido tenía el peso suficiente y exclusivo. Hoy el docente no debe considerar sólo el contenido, sino la didáctica y qué tipo de facilitador decide ser ante su aprendientes. La pregunta inicial sería: ¿qué quiero que pase en mi espacio de enseñanza-aprendizaje? y la segunda: ¿qué estoy dispuesto a hacer desde mí, para que esto ocurra?

La mirada ágil sobre el aprendizaje se centra en la persona que aprende, considera sus intereses, el impacto real en su vida y si esto se considera, no puede más que llevar al éxito de cualquier proceso, sin embargo hoy: ¿cuán preparados estamos para esta nueva mirada?

Si querés saber más sobre cómo podemos colaborar en la transformación docente, no dejes de escribirnos a cilte@e-abclearning.com

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